viernes, 28 de julio de 2017

El mar

Vengo al mar. Siempre me ha atraído. Quiero creer en él, en que es lo más desinteresado que puedo encontrar.  Lo siento en mis entrañas, zarandeando mis temporales y obligándome a cambiar.  Me seca la piel y los labios y me retiene ahí, impasible, dibujando el frío horizonte como si no quisiera más que hacerme naufragar. Es duro conmigo, pero también es bueno para mí. Soy una superviviente. No sé sentirlo de otra forma.

viernes, 21 de julio de 2017

Dentro de mí

Algo me inquieta. Dentro de mí, siento impotencia. Como si alguna criatura habitara en mi interior, y yo desconociera su naturaleza y su propósito. No es molesta, no se mueve ni es dolorosa. Simplemente permanece a la espera, paciente. No se exterioriza, pero yo la siento permanentemente, aunque soy incapaz de moverme. Y me impaciento. Crecen dentro de mí pensamientos malignos, las ganas de explotar, de romper todo lo que me rodea, de hacer daño. Por dentro noto un arrebato, una necesidad de llevar a cabo mis oscuros planes. Pero mi cuerpo no responde. No responde.

domingo, 16 de julio de 2017

Todavía

- Lamento que te fueras tan temprano. Es posible que tu recuerdo de aquella noche hubiera cambiado.
- ¿Tú crees? Como mucho podría haber empeorado, cariño.
- ¿Ese es el concepto que tienes de mí?

La pregunta se quedó suspendida en el aire. Ella tenía tan pocas ganas de rebatirla como él de escuchar una vez más los reproches.

Lo cierto era que hacía tiempo que ella había perdido la esperanza. Él no iba a cambiar, ni ella pretendía obligarle. Solo quería conservar un buen recuerdo de él. No intentaba recuperarle. No intentaba recuperarle.

Porque superar una pérdida no consiste en olvidar algo, sino en recordarlo sin dolor.

Pero el dolor no es algo que podamos controlar. Y todavía dolía.